“Mis hijos quieren hacer creer que yo mandé a matar a mi marido”
dijo Betty Glasman
En un nuevo ingrediente a esta dramática historia, Beatriz Sosnitsky , reveló que su hija Laura la acusó de ser quien planeó el homicidio de Felipe Glasman.
Betty, muy afectada por la situación, señaló que “lo único que les faltaba a mis hijos es que digan lo que me dijeron, que yo mande a matar a mi marido”. Y agregó “quieren sacar al fiscal y no quieren que se investigue a la Asociación Médica, porque les lavaron el cerebro o tienen miedo”.
Además de estas fuertes confesiones, la señora refuerza su teoría sobre las personas que contraron a un sicario para eliminar a quien fuera presidente de la AMBB: “yo le dije a Long quienes para mi eran los asesinos y el fiscal está haciendo muy bien su trabajo, por eso es que lo quieren sacar de la investigación”.
“Me dijeron que estaba loca, ahora mis propios hijos quieren hacer creer que yo mandé a matar a mi marido” cuenta Betty, señalando la silla del comedor donde estaba su hija Laura cuando la acusó.
Por otro lado, la desgastada mujer reitera su repudio a los ataques sufridos por el fiscal y su equipo y dice sorprenderse cuando sus hijos Eduardo y Laura desmienten la existencia de una cuenta bancaria en EEUU “ahora hasta a mi me niegan una cuenta que tenemos en conjunto afuera, creo que es en Goldman Sachs, que es el mismo lugar donde trabaja Eduardo”.
Esperando resultados positivos de la investigación y las definiciones en cuanto a las recusaciones planteadas por los abogados de la AMBB, Betty está confiada en que “todo va a terminar bien”, porque “me lo prometió el fiscal y los policías de Delitos Complejos de La Plata, que estuvieron en mi casa”.
Por último, la mujer que acompañó a Felipe Glasman toda la vida no duda en compartir un pensamiento que siempre le da vueltas por la cabeza “si Colman me dijera quien lo contrató para matar a Felipe, yo pediría que lo saquen de la cárcel y lo perdonaría” .
Por estas horas, y con la compañía de su perro Homero, Betty planea esperar el nuevo año con la compañía de unos vecinos, que son “los que siempre están”, y con un solo deseo: que caigan los que por “poder, envidia y dinero” asesinaron a Felipe.
